lunes, 21 de octubre de 2013

Impotencia...

 Sí, eso exactamente fue lo que me pasó hoy... Estuve hablando con ella en el recreo y me contó problemas personales y tuve uno de esos momentos de impotencia en los que quieres ayudar a esa persona y no sabes como, al igual que quería abrazarla pero no me sentía con la confianza suficiente para hacerlo... Es cierto que llevamos 4 semanas hablando sin dejar un día de por medio y sin cansarnos, pero igualmente, no me salieron las fuerzas... Y sentía que si la abrazada me derrumbaba con ella... 
 Tanto ligoteo sutil ha servido para sufrir de la misma manera que sufre ella y eso es algo que me pasa con muy pocas personas... De ponerme en su situación y querer arrancar cabezas... Haría lo que fuera para que no tuviera que pasar por lo que está pasando, me cambiaría por ella si me fuera posible, pero no puedo hacer nada y es lo que me jode... 
 Y es en esa clase de momentos cuando te preguntas, ¿por qué las peores cosas siempre les pasan a las personas que no tienen la culpa de nada? Y con esa pregunta, te vienes millones de dudas y ninguna respuesta...